Asamblea Podemos Zúrich 3 de julio

El 3 de Julio nos vemos de nuevo para analizar los resultados de la jornada electoral, reflexionar sobre las actividades a realizar y comentar algunos asuntos màs.

Os esperamos en el Punto d’Incontro, Josefstrasse 102, Zúrich.

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Resultados Electorales 26J

El 26 J nos vemos de nuevo, gentes libres y empoderadas, ciudadanos de a pié que por una vez hemos decidido escribir nosotros mísmos el guión de nuestras vidas.

Nunca más un país sin su gente ni un gobierno contra su pueblo.

Venid a celebrar junt@s la victoria de la gente corriente sobre las élites.

 

A partir de las 19h en el Punto d’Incontro, Josefstrasse 102, Zúrich.

Resultados26Jcabecera

https://www.facebook.com/events/195911790805878/

Paella del Cambio

Éstas son algunas de las imágenes de la fiesta con la que ayer celebramos la victoria de nuestra candidatura de Unidos Podemos.

Porque llegar hasta aquí representa ya una victoria sobre el derrotismo y sobre la resignación, sobre el miedo y el pesimismo.

Vamos a sacar a los corruptos de las instituciones y vamos a ponerlas al servicio de la mayoría.

El 26J sonreiremos de nuevo, y esperamos que sea junto a muchos de vosotros.

¡Unidos Podemos!

Comunicado de la Secretaría Internacional

COMUNICADO de la Secretaría Internacional de PODEMOS.
(Pablo Bustinduy ha estado durante cuatro días en el Reino Unido y Francia. Recién aterrizado ha escrito este mensaje que os compartimos)
Hoy hemos cerrado la gira por el Reino Unido y Francia y nos volvemos a la campaña con las pilas cargadas y ánimo de victoria. Quiero agradecer en especial a los círculos del Reino Unido y al círculo de París el trabajo, la acogida y el cariño con el que nos han recibido. Es un honor contar con gente tan buena y con tanta buena gente, ejemplo de militancia comprometida, inteligente y solvente. Desde la SI queremos vertebrar tras el 26J una mejor relación política con nuestros círculos de fuera: es fundamental que aprovechemos esa capacidad de inteligencia colectiva, pues la vamos a necesitar para los retos que vienen.
En París, además de ver al círculo, me reuní con Jean Luc Mélenchon, candidato a la Presidencia por La France Insoumise; con Pascal Cherki, diputado del sector crítico del Partido Socialista, que está recogiendo firmas para presentar una moción de censura contra el gobierno de Valls; y con Philippe Martínez, Secretario General de la CGT, que mantiene un pulso vigoroso con un gobierno sordo e inflexible que se niega a retirar la reforma laboral pese al clamor popular en su contra.
A todos ellos, y en especial a Martínez (que es hijo de republicanos de origen cántabro 😊) les expresé nuestro apoyo y nuestra admiración por la capacidad de movilización que ha demostrado siempre el pueblo francés en defensa de sus derechos fundamentales. Los datos lo dicen todo: mientras Hollande tiene las peores cifras de popularidad de la historia de la Republica francesa (del orden del 12/13%) el rechazo a la reforma laboral es del 70 por ciento y el apoyo a las huelgas llevadas a cabo por todo el país de más del 50, a pesar de la dureza del enfrentamiento. Martínez me contó que, al tiempo que se paralizaban refinerías, puertos y grandes centros industriales, la CGT ha restablecido la corriente eléctrica a hogares que no la podían pagar y transferido a las tarifas más bajas a los consumidores de menor poder adquisitivo, entre otras muchas prácticas de solidaridad, ayuda mutua y organización popular. El gobierno cuenta con el verano y la Eurocopa para que remita el conflicto; los sindicatos, con el calor, la solidaridad y la dignidad de su pueblo. Por eso les fuímos a apoyar.
También tuvimos una larga charla sobre la cuestión sindical en Europa, y sobre el estado lamentable de tantos partidos socialdemócratas que fueron en su día una herramienta eficaz para defender los derechos de los trabajadores y trabajadoras y hoy, en esta insensata, irracional e injustificable deriva austeritaria y liberal, se alían con los oligarcas y los defraudadores mientras enlazan agresiones a quienes no tienen otra cosa que su presente y su capacidad de trabajar. Ante esa deriva, y también ante la incapacidad de la izquierda clásica para articular frentes de lucha y representación capaces y eficaces, es la extrema derecha en Francia y otros lugares quien se hace con la causa de la cuestión social -enmarcada en ese esquema racista y autoritario que se basa en el culto al orden público y la instrumentalización de la incertidumbre y el miedo al otro.
Esa es la conversación dominante que he tenido a lo largo de estos días. Destacados líderes socialistas, dirigentes de los mayores sindicatos de Europa, activistas de los movimientos sociales, periodistas, economistas, intelectuales: todos coinciden en que la situación de la socialdemocracia europea es insostenible, pero que también lo es el modelo macroeconómico de la austeridad que siguen defendiendo a pesar de sus calamitosos resultados. Europa se acerca a un momento de bifurcación, un momento clave. Ante la bancarrota política y el fracaso económico del proyecto austeritario, emerge la sombra amenazante del fascismo, pero también la posibilidad de una refundación democrática que defienda nuestros principios y nuestros valores como europeos y europeas: la paz, la fraternidad, la igualdad y la justicia social. Un modelo de sociedad donde la dignidad de cada cual depende de la dignidad de todos, especialmente de quienes menos tienen. Una Europa donde no cabe el odio al diferente ni la violencia. Una Europa que redistribuye. Una Europa que acoge.
Vienen tiempos decisivos para Europa y la socialdemocracia va a tener que elegir. Nosotros seguimos trabajando para preparar esa gran refundación democrática de la que España será muy pronto un referente y una bandera.
Pablo Bustinduy18A.3web

Somos la alternativa, lo dicen también las encuestas.

Como cada vez que publicamos una encuesta, invitamos a la cautela.

Las encuestas son sólo predicciones extraídas de datos que se interpretan, y toda interpretación de esta naturaleza es, por definición, imprecisa.

Dicho ésto, este gràfico no hace sino confirmar lo que parece una obviedad: Unidos Podemos màs.

Pero aún no lo suficiente.

Por eso es necesario, màs que nunca, hacer todo lo que esté en nuestras manos para que de aquí al 26J se sumen aquellos que aún dudan, quienes quieren un cambio que lleve la decencia a las instituciones, pero no acaban de decidirse o simplemente el 20D pusieron sus esperanzas en otras opciones.

Hay que explicar que, si para algo han servido estos últimos cinco meses, es para poner en evidencia a quién puede votarse con la confianza de que no va a mercadear con el voto de sus electores, poniéndolo al servicio de la continuidad de políticas antisociales ejercidas por un partido plagado de casos de corrupción “puntuales”.

Es ahora, el momento de ser pueblo y de ser en las instituciones esa mayoría que ya somos en las calles.

Sí Se Puede!

 

http://elpais.com/elpais/2016/06/04/media/1465049234_092910.html

Somos la alternativa

Pablo Iglesias

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 Podemos y sus aliados representan hoy la principal alternativa de gobierno al PP, en un momento de impasse provocado por las dificultades del Partido Socialista para elegir una de las dos modalidades de gobierno posibles, llamadas a definir la disputa política presente y futura en España. El contexto internacional y europeo en el que se da esta transformación del sistema político es inédito, completamente diferente del que determinó la suerte de nuestro país en el siglo XX.

Quizá tengan que pasar todavía unos años para que los historiadores y el resto de científicos sociales den cuenta de la dimensión de los acontecimientos sociales y políticos que estamos viviendo y que, en poco más de dos años, han consolidado nada menos que un nuevo sistema de partidos.

La emergencia de Podemos, como traducción político-electoral de la nueva época inaugurada por el 15-M, redefinió el tablero político. Pero si algo supera en trascendencia a aquella irrupción impetuosa, es su consolidación como opción de gobierno, capaz de liderar una alianza histórica sin precedentes (y, a mi juicio, sin vuelta atrás) con una pluralidad de fuerzas que va desde espacios políticos tradicionales de la izquierda en España y Cataluña, pasando por partidos gallegos, valencianos y baleares, eco-socialistas y movimientos sociales, hasta las coaliciones municipalistas que hoy gobiernan las principales ciudades del país.

Nuestro primer desafío es asumir que sólo podremos gobernar mediante una alianza, en España y en Europa, con la vieja socialdemocracia, en un contexto posterior a la Guerra Fría en el que las identidades políticas de la izquierda que se forjaron al calor del breve siglo XX (1917-1989) tienen problemas para reconocerse a sí mismas. Ello implica la apertura de un debate de país, que debe incluir a sectores de la vieja socialdemocracia, en clave ideológica y geoestratégica, sobre qué tipo de políticas se podrían implementar desde un Estado y unas administraciones con enormes limitaciones soberanas y sobre qué papel queremos jugar con relación a Europa, Iberoamérica y el mundo.

Nuestro segundo desafío implica abrir un complejo diálogo para dar una salida institucional-constitucional por vías democráticas a la plurinacionalidad de España, al tiempo que armamos, desde un nuevo patriotismo ciudadano, una idea de país capaz de sostener un proyecto colectivo respetuoso con la diversidad de nuestra patria. No es ni mucho menos una cuestión nueva, sino una tensión constitutiva de nuestra historia política que hoy implica actualizar los debates y las fórmulas sobre el federalismo y el encaje constitucional y jurídico de diferentes realidades y sentimientos nacionales.

A pesar de que tanto la estructura de nuestro sistema político como las estructuras políticas, económicas y militares internacionales en las que se subsume (UE, OTAN, etc.) son herederas del mundo bipolar, el contexto ha cambiado lo suficiente como para imaginar nuevas posibilidades tanto hacia dentro como hacia fuera.

¿Es posible ser soberanista y europeísta a la vez? Debe serlo, si entendemos que la democracia ha de informar la legitimidad de las instituciones tanto estatales como europeas

El fracaso de las políticas de austeridad patrocinadas por Alemania en el Sur de Europa y el abandono por parte de la vieja socialdemocracia, arrastrada al callejón sin salida de la Tercera Vía, de las políticas neokeynesianas, ha dejado abierto el espacio para una nueva socialdemocracia, no condicionada por las contingencias de la Guerra Fría, que pueda reclamar una política a un tiempo soberanista y europeísta de carácter social. ¿Es posible ser soberanista y europeísta a la vez? Debe serlo, si entendemos que la democracia ha de informar la legitimidad de las instituciones tanto estatales como europeas.

Los déficits democráticos de las estructuras decisionales de la Unión y el vaciamiento soberano de las instituciones del Estado son una asignatura pendiente. La enorme desafección hacia Europa como proyecto político tiene múltiples expresiones (los accidentados refrendos sobre el tratado constitucional europeo, la posibilidad real del Brexit o el avance de fuerzas políticas de la extrema derecha antieuropea son sólo algunos ejemplos) y sólo se puede combatir recuperando una idea de Europa asociada a los derechos sociales y el bienestar. Esas y no otras fueron las claves de que la Unión fuera atractiva como proyecto político y social para las poblaciones del Sur y en ellas debe basarse un nuevo proyecto socialdemócrata para un continente que debe tener una identidad geopolítica propia no subordinada a otras potencias.

Una nueva idea de España en Europa, plurinacional y en la que los derechos sociales estén garantizados en el marco de un nuevo modelo productivo, no podemos construirla solos; requiere de amplias alianzas, sociales, políticas y con sectores estratégicos del empresariado, tanto en nuestro país como en Europa.

 El PSOE se verá seguramente en el dilema de decidir con cuál de las dos opciones se compromete y corresponsabiliza: la continuidad del PP al frente del Ejecutivo o un Gobierno con Unidos Podemos

Tras las elecciones del próximo 26 de junio volverán seguramente a plantearse las dos opciones de gobierno que nosotros vemos hoy como posibles; la continuidad del PP al frente del Ejecutivo o un Gobierno con Unidos Podemos. El PSOE se verá seguramente en el dilema de decidir con cuál de las dos opciones se compromete y corresponsabiliza. Pero en cualquiera de los dos casos, el cambio de sistema ya se habrá consolidado y será sólo una cuestión de tiempo el momento del cambio en el ejecutivo.

Estoy convencido de que la vieja socialdemocracia, decida lo que decida tras el 26-J, seguirá siendo una fuerza política fundamental y un aliado necesario para nosotros, pero creo que su peso específico como alternativa de gobierno a los conservadores estará determinado por la decisión que tome ahora. Tras el 26-J el PSOE puede sumarse al cambio y renovarse o anclarse al pasado y convertirse en una fuerza con mucho menos peso histórico a la hora de determinar el futuro de España.

Pablo Iglesias es el secretario general de Podemos.